Cómo prepararlo

El punto úptimo del mollete se logra al tostarlo. Por ello, es imprescindible, sea cual sea la receta que se vaya a realizar, tostarlo o, por lo menos, calentarlo.

En Antequera se considera que la forma más tradicional de tostar el mollete es pincharlo con un cuchillo y pasearlo sobre la llama de una hornilla hasta que aparezcan manchas oscuras en su superficie.

Los molletes se pueden tostar durante tres o cuatro minutos empleando preferiblemente una tostadora o un horno. En su defecto, se puede utilizar una plancha o una sandwichera. Pero lo importante es que hay dos opciones que provocan encendidas discusiones entre los amantes de los molletes y que son igualmente válidas: tostarlo cerrado o abrirlo en dos mitades y tostar cada una de ellas. En ambos casos, después se unta o se rellena y se come, según la receta, abierto o vuelto a cerrar.

En otras ocasiones, se puede rellenar o cubrir el mollete con los ingredientes y después tostarlo en una tostadora que mantenga el mollete en posición horizontal o en un horno, hasta que se doren y se calienten tanto el mollete como los otros ingredientes.

Aunque el momento más tradicional para tomar un mollete es el desayuno, se puede comer a cualquier hora y acompañarlo con multitud de ingredientes. Puede ver algunas recetas en el siguiente apartado.


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