Antequera conserva un sabor muy tradicional. Es muy famosa la celebración de la Semana Santa, y sus dos ferias, una en mayo y otra en agosto. También se celebran en su plaza de toros importantes eventos taurinos.
El mollete, que ha llevado el nombre de Antequera más allá de nuestras fronteras, es uno de los emblemas gastronómicos de la población. Entre los platos que componen la riqueza gastronómica que atesora la comarca, cabe mencionar la porra antequerana, el ajoblanco, el pimentón, el gazpachuelo, las migas y las estupendas ensaladas con productos de la fértil vega que se extiende junto la ciudad, como la de cardos. También destacan platos de caza como el conejo a la cortijera, el chivo pastoril y recetas de pescado en escabeche.
En el apartado de postres, Antequera también ofrece una variada gama, como el bienmesabe, los mantecados y otros dulces de temporada como pestiños, torrijas y roscos.